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¿Cómo facilitar la adaptación a la guardería? Las principales claves son una buena colaboración entre padres y educadores, tener confianza en el jardín de infantes e incorporar al niño de forma gradual. A continuación, te explicamos cómo crear el ambiente adecuado para que la adaptación de tu hijo a esta nueva etapa sea todo un éxito.

¿En qué consiste exactamente el periodo de adaptación a la guardería? Esta etapa de transición no es un camino que debe hacer sólo el niño. Se trata de un proceso gradual de incorporación a la escuela infantil, que afecta a toda la familia. Por supuesto, tu hijo es el más involucrado porque tiene que enfrentarse a un nuevo entorno y nuevas personas. Todo ello sin la presencia tranquilizadora de mamá o papá. Pero también los padres deben afrontar cambios importantes: una rutina familiar diferente, nuevos horarios, nuevos educadores.

Sobre todo, debes acostumbrarte a la idea de confiar el cuidado del niño a otras personas, sin necesidad de estar ahí para ver lo que sucede.

Por lo tanto, la adaptación a la guardería afecta a toda la familia: a los niños y a los padres. Y si papá y mamá son los primeros en adaptarse bien al jardín de infantes, entonces el camino será más fácil para los más pequeños. A continuación, encontrarás todos los consejos prácticos para que tu hijo comience con buen pie esta nueva etapa.

Consejos para la adaptación a la guardería: confianza y colaboración

¿Cuál es el consejo más importante que podemos dar a los padres para una adaptación a la guardería exitosa? Confianza en los educadores y colaboración. Lo fundamental es que los padres confíen en el educador y se lo demuestren al niño con su comportamiento. Si el niño percibe esto, la adaptación a la escuela infantil ya estará en marcha.

¿Pero cómo construir esta confianza? Hay que empezar con cosas pequeñas: respetando los horarios y escuchando los consejos de los educadores. La guardería y la familia deben formar un equipo, tratando de adoptar un estilo educativo único.

Un ejemplo: si los niños acostumbran a ordenar los juguetes en la guardería cuando acaba su horario, debes hacerlo también en casa. Es importante que al regresar del jardín de infantes, los padres hablen de las actividades que su hijo ha hecho durante el día y de los profesores, que incorporen a los nuevos protagonistas de la educación de los niños en sus conversaciones. 

Adaptación a la guardería niño jugando

La maestra, un miembro más de la familia

¿Por qué es importante que el educador o la profesora se conviertan en una persona “familiar”? Porque de esta manera el niño se sentirá guiado de forma única por sus dos familias: la familia biológica y la formada por los adultos que hay en la escuela infantil. Así, sentirá que la guardería no es un lugar extraño y distante, sino el lugar que los padres han elegido para él y con el que están familiarizados.

Por lo tanto, la adaptación comienza con la alianza entre padres y educadores. Sin celos, sin culpa. Dejar al bebé en la guardería no significa “abandonarlo”, sino darle la oportunidad de descubrir el mundo y sus recursos. El niño debe entender que puede hacerlo por sí mismo.

Sobre todo, debes ser consciente de la elección realizada en torno a las opciones de cuidado infantil:

Antes de decidir, debes tener claros los motivos por los que has elegido llevar a tu hijo a un jardín de infantes.


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Un buen truco: “llevar la escuela infantil a casa”

¿Cómo adaptarse a la guardería de forma natural y feliz? La clave está en convertir la escuela infantil en algo familiar para tu hijo. ¿Cómo? Trata de conocer el centro a fondo para que también sea familiar para ti:

  • pregunta a las profesoras y cuidadores,
  • expresa tus miedos,
  • conoce lo que tu hijo hace en la guardería (horarios, rutinas del día, actividades programadas),
  • visita el comedor y el resto instalaciones, incluso el cuarto de baño, 
  • pregunta el nombre a los educadores.

El intercambio de información entre los padres y los educadores debe continuar incluso después de la adaptación a la guardería. Cuando recojas a tu hijo, pregunta cómo ha ido el día, no hagas sólo las preguntas habituales sobre la alimentación y el sueño. Es importante saber si tu pequeño pintó, bailó o hizo un nuevo amigo. Así, podréis hablar de ello en casa y te sentirás más implicada en la vida del niño dentro de la guardería.

No sólo hay que llevar el jardín de infantes a casa, incluso la vida familiar debe llegar a la guardería: si tu hijo no durmió bien, si hay un nuevo hermanito, es importante comunicárselo a sus profesoras y educadores. Toda esa información les ayudará a comprender mejor a tu pequeño.

En resumen, la familia y la escuela deben ser un equipo. Para ello, es importante ir de la mano y ponerse de acuerdo sobre todos los pasos importantes en la vida del niño: cuándo quitar el pañal, quitar el chupete, la introducción de cambios importantes, siguiendo las recomendaciones de los profesores.

¿Qué canciones escucha tu hijo en la guardería? ¿Qué cuentos le leen? Puedes trasladar las canciones y cuentos de la escuela infantil a tu propia casa.

Adaptación a la guardería, niño leyendo cuento

Cómo preparar una buena adaptación a la guardería

Una buena adaptación a la guardería comienza antes de entrar al aula. Estos consejos facilitarán el periodo de adaptación a la escuela infantil de tu hijo:

  • lleva al niño a ver la guardería antes de empezar, dile que jugará con otros niños y repite los nombres de las profesoras y educadores para que le resulten familiares;
  • adapta su rutina a los mismos horarios del centro, unos días antes de que comience (despertarse, horario de comida, siesta) ;
  • la adaptación a la guardería es una gran novedad en la vida de un niño, no añadas más cambios (quitar el chupete, una mudanza, cambiar de sitio la cama);
  • dale un pequeño recuerdo de papá y mamá para llevar al jardín de infantes: una gota de tu perfume, una pulsera, una foto;
  • déjale llevar su juguete favorito, le ayudará a sentirse seguro;
  • crea un pequeño ritual relacionado con ir a la guardería (la rutina crea seguridad): por ejemplo, desayuna con una taza especial, un gran abrazo bajo los árboles de en frente de la escuela infantil, luego un salto para entrar por la puerta, contar los pasos, canturrear la misma canción …

Pequeños consejos para la adaptación a la guardería. ¿No quiere salir de casa o subirse al coche para ir a la escuela infantil? Trata de dejar una pequeña sorpresa dentro del coche para que lo descubra todas las mañanas (una figura pequeña, uno de sus peluches).

Errores a evitar el primer día de guardería

Los primeros días son los más importantes para comenzar con buen pie la adaptación a la guardería . El proceso debe ser gradual. Al principio, el niño no se despegará de ti, luego será capaz de explorar el nuevo entorno por sí mismo. El padre o la madre debe convertirse en el “intermediario tranquilizador”. Debes saber transmitir a tu hijo tranquilidad. Explícale que quedarse en la guardería es algo bueno y divertido, no sólo con palabras, sino con el lenguaje no verbal: sonríe, actúa de forma natural, siéntete cómodo, sin prisas…

Gradualmente, respetando su tiempo y siguiendo los consejos de los educadores, acompaña al pequeño a descubrir  la escuela infantil. Explora con el niño todos los espacios y los juguetes. Preséntale tú misma a los nuevos adultos que formarán parte de su vida, serán ellos quienes le animarán después a descubrirlo todo por sí mismo.

Te ofrecemos un listado de cosas que debes evitar los primeros días, cuando estés en el aula con él:

  • no sustituyas al educador, dirige gradualmente al niño a su profesora o cuidador (cuando pida una galleta o un juguete, por ejemplo) para que sea un punto de referencia;
  • evita interactuar demasiado con otros niños, podrías darle celos;
  • ir a otra sala de repente para ver cómo reacciona no es una buena idea: sigue los tiempos marcados por el educador, para no arruinar el progreso ya realizado;
  • no te vayas sin despedirte: el momento de la despedida es muy importante para transmitir seguridad. Besa o abraza a tu hijo de forma cariñosa. Procura no prolongar en exceso ese momento de la despedida, ni te pongas sentimental. Si lloras, o te emocionas en exceso, le transmitirás una sensación de preocupación. Dile que vas a tomar un café y que regresarás de inmediato.

Adaptación a la guardería con la niñera o los abuelos

La adaptación a la guardería puede requerir la presencia de un adulto de referencia, distinto a los padres, incluso durante varias semanas.  Esto puede ser difícil para los papás que trabajan. Si este momento delicado se confía a otras personas, es bueno asegurarse de que todo vaya bien siguiendo algunos consejos específicos para el periodo de adaptación.

En primer lugar, para el periodo de adaptación es necesaria una persona que el niño conozca bien. Si es una niñera, debe haber comenzado a cuidar del niño al menos dos semanas antes. Incluso si son los abuelos quienes cuidan del pequeño, y les ha visto poco durante el año, es el momento de pasar más tiempo con ellos. Hay que dar un margen suficiente al niño para que se sienta seguro con esos adultos que no son sus padres. Todo este proceso debe ser anterior al comienzo de la guardería.

En resumen, sería necesario un periodo de adaptación junto a la niñera. Por otro lado, tanto abuelos como niñeras deben participar en las entrevistas con los educadores del jardín de infantes.

Es mejor evitar que los abuelos, la niñera y los padres se alternen durante el periodo de adaptación a la guardería. Lo ideal es que sea siempre la misma persona quien acompañe al niño los primeros meses. Sin embargo, puede suceder que los padres se turnen o que los abuelos tengan que ir puntualmente. En este caso, es necesario construir un pequeño ritual para entrar a la escuela y seguirlo siempre. Este tipo de rutinas dan una tremenda seguridad al niño. Asegúrate de que quien le lleve a la guardería sepa exactamente qué debe hacer.

Es fundamental, para aquellos padres que no pueden acudir a la escuela infantil, asegurar un canal directo de comunicación con los educadores. Contar con una agenda, a través de la cual padres y profesores se comuniquen, facilitará el proceso. Así tendrás información de primera mano.

¿Cuánto tiempo dura la adaptación a la guardería?

¿Cuánto dura el periodo de adaptación a la guardería? Esta es la primera pregunta de todos los padres, una pregunta que ningún maestro puede responder, ya que depende de muchos factores:

  • la edad del niño,
  • su carácter,
  • la actitud de los padres,
  • el buen funcionamiento de la relación guardería-familia.

La adaptación incluye pasos, que cada niño alcanza en diferentes momentos: descubrir la escuela infantil en compañía de los padres, quedarse sólo en la guardería, comer en el comedor, así hasta que se sienta tan cómodo que pueda dormir. Cambiar los tiempos, pasar de una fase a otra antes de que el niño esté listo para hacerlo, puede hacer que todo sea más difícil. 

El proceso de adaptación a la guardería debe ser gradual. Tu hijo debe tener todo el tiempo que necesite y los padres no deben preocuparse si el niño tarda más en adaptarse. Eso no significa que haya algún problema o que debáis cuestionar vuestra capacidad como padres. No olvides que la adaptación a la guardería no se consigue en sólo unos días.

Incluso cuando el niño haya asimilado la novedad, puede suceder que se produzca un retroceso y tenga que comenzar de nuevo. Por lo tanto, los consejos para la adaptación también son útiles cuando tiene que regresar a la guardería después de una enfermedad o de las vacaciones. También los puedes poner en práctica con un cambio de escuela infantil o si cambia de profesora. El principal objetivo es que el niño se sienta seguro.

Adaptación a la guardería niños escribiendo

Después de la guardería, dedica tiempo en exclusiva a tu hijo

El período de adaptación  puede ser agotador para todos. Es frecuente que el niño tenga problemas para dormir, sea más caprichoso e incluso que pierda el apetito. Recuerda que tu hijo se está enfrentando a un gran cambio en su vida, sin tu compañía. Todo este proceso le requiere mucho esfuerzo, por lo que necesitará tu apoyo y tu paciencia. 

Cuando salga de la escuela infantil, intenta pasar más tiempo del habitual con él. No añadas más ausencias de las necesarias. Entre los muchos consejos para la adaptación a la guardería, los psicólogos insisten en la importancia de dedicar al menos veinte o treinta minutos de atención exclusiva al niño al recogerle. Apaga el teléfono y dedica tiempo sólo a jugar con él. Si quieres alguna idea, echa un vistazo a nuestra selección de:

¿Cuál ha sido tu experiencia en la adaptación a la guardería de tu hijo? ¿Tienes algún consejo especial para el periodo de adaptación al jardín de infantes que pueda ayudar a otros padres? 

 

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